domingo

Aficionados

Buenas noches, damas y caballeros.

Las últimas detenciones de etarras están plagadas de anécdotas curiosas. A uno lo cazan cuando va a renovar el carnet de identidad, a otro lo pillan por el Facebook, uno que intenta huir en bicicleta, otro que reivindica atentados con su teléfono móvil, etcétera.

Estas cagadas las suelen detallar los periódicos, previamente informados (supongo) por el Ministerio del Interior. El objetivo del ministro Rubalcaba con estas afirmaciones es fácil de adivinar: aireando los fallos de este tipo se nos muestra una banda de niñatillos aficionados, en el sentido más estricto del término. La consigna es que algo se consigue con la presión policial y que ETA recurre a cualquiera hoy en día. Lo que está claro es que no quedan hoy en día terroristas con entrenamiento militar en el norte de África y que abundan sujetos a los que les han dado un cursillo de dos días en el sur de Francia (por ejemplo). Aún así, no está la situación para relajar el cerco, por muy mermada que tengan la capacidad operativa.

Como decía antes, los detalles tontos los relatan los periódicos con una cierta jactancia y condescendencia. "¿A eso lo llamas tú banda terrorista? ¡JA!", parecen decir. Un amigo me comentaba que los periódicos deberían evitar los detalles esos y aún mas, burlarse de ellos o permitirse la correción, más que nada por que son cosas irrelevantes para la información y convierten al periódico en una especie de manual del buen terrorista. Puede ser. La cuestión de la irrelevancia a nivel informativo es subjetiva. Personalmente, estas cosas me dan igual, me vale con saber que están en prisión a la espera de juicio, pero igual alguien quiere echarse una risas a costa de los etarras. Lo de convertir el periódico en un manual del buen terrorista me parece exagerado. Suponemos que esos errores son de dominio público y que los siguientes terroristas no van a cometerlos, no hará falta que un periódico les enmiende la plana. Aunque vaya usted a saber, visto el nivel que hay. En cualquier caso, cuanto más estupidos ellos, mejor para nosotros.

Otra cosa que revelan estas cagadas es que el grado de cultura está por los suelos. No se ustedes, pero yo suelo sacar algún aprendizaje de las películas o de los libros. Y creo que todos hemos leído libros o visto películas de ladrones, terroristas y delincuentes en general. Sabemos, por ejemplo, que debemos evitar los teléfonos móviles, tarjetas de créditos, documentos oficiales y cosas así. Sabemos esas cosas porque hay una ingente producción cultural que nos sitúa del lado de los malos y podemos ver cómo actúan, qué hacen o qué evitan para no ser pillados. A los ciudadanos de a pie estas cosas no nos sirven para nada (en principio), pero digo yo que si eres terrorista te vendrá bien prestar atención y aprender un par de cosas.

martes

Atlas se encoge de hombros

Buenas noches, damas y caballeros.

Hace un mes y algo terminé La Rebelión de Atlas, obra cumbre de Ayn Rand. Mil y pico páginas que me llevaron dos meses de lectura muy tranquila, porque estos libros hay que asimilarlos y leerlos con cierta disciplina para no quedarse atascado en algunos trozos realmente cansinos y, como comentaré más adelante, hay partes en las que vencer la tentación de saltarse tres o cuatro páginas no es fácil.

He tardado tanto en escribir sobre él mas que nada por la digestión de la historia y su filosofía. Es un libro muy sugestivo, por lo que, o vas con prejuicios o acabas suscribiendo letra por letra lo que dice la autora. De hecho, si hay algún socialdemócrata leyendo, lo reto a que le eche un vistazo y no se retracte de muchas de sus creencias. Como digo, incluso estando familiarizado con el pensamiento de Rand (yo, por ejemplo, había visto El Manantial) es dificil no emocionarse y caer en las garras de la escritora, sobretodo por la pasión que pone en ciertas partes de la obra.

Es un libro más ameno de lo que parece. La historia está bien llevada, aunque el suspense decaiga en ciertos momentos. Relata una especie de mucho distópico en el que Estados Unidos es el único país del mundo que no ha caído en manos del socialismo/socialdemocracia, en palabras de la autora, que no se ha convertido en "república popular". Sin embargo, una serie de empresarios ineptos y corruptos empiezan a medrar en la política para conseguir por la fuerza y con las leyes federales lo que no han conseguido con su talento empresarial. Frente a estos (los malos de la función), está un grupo de empresarios, científicos, intelectuales, etcétera que resisten la marea de los corruptos, la cual está llevando poco a poco el país a la ruina. Ese es al punto de partida de la historia, que poco a poco se desmadra incluyendo trozos de ciencia ficción, novela negra, novela rosa, terror y cualquier género que a usted se le ocurra. Lo bueno del argumento es que está muy bien desarrollado, uno tiene la sensación de que fluye por cauces lógicos, exceptuando un par de golpes de efecto muy desconcertantes por inesperados.

La escritura es vulgar. No es un defecto, al contrario. La autora apenas usa licencias literarias y eso favorece a la historia, porque lo importante aquí es lo que se cuenta, no cómo. Está claro que el objetivo de Rand es que la gente acceda a su filosofía de manera clara y no se pierda en marañas de frases enrevesadas o párrafos sin sentido aparente tipo Sartre o Foucault. Como digo, se lee estupendamente, si bien es cierto que para llegar al fondo de lo que se quiere decir hace falta una lectura muy pausada, sin prisas. Por muy accesible que sea su escritura, no estamos ante Harry Potter. Lo que si es criticable es la profusión de metáforas de todo a cien y que las partes amorosas alcanzan cotas de cursilería dignas de... ¿Danielle Steel? En fin, aunque las metáforas chirrien una barbaridad, no se puede afirmar que Ayn Rand sea una escritora sin talento literario, como hacen muchos. No todo a la hora de escribir es hacer sintaxis, también hay que llenar de contenido la historia y eso lo hace estupendamente. Dije antes que la lectura es muy amena y es porque siempre están pasando cosas. La historia avanza, sea físicamente o psicológicamente, ya que la lucha de los personajes también es contra sí mismos.

Para terminar, debo ir al meollo del libro: la filosofía de Rand. El argumento simboliza totalmente su pensamiento y se reserva el papel ganador. Los buenos son hombres o mujeres individualistas, con unos principios férreos, un gran sentido de la justicia y, de paso, de una belleza física arrolladora. Los malos son unos gordos feos y ladrones que se traicionan constantemente entre ellos, hipócritas, sin principios y colectivistas. Estos últimos dominan los Estados Unidos y lo llevan progresivamente a la ruina con políticas supuestamente sociales. Ahí es dónde entra Rand y nos dice que el poder del estado es tan terrible que debe limitarse en la medida de lo posible pues quienes lo manejan son invariablemente corruptos que engañarán al pueblo. Por otra parte, detrás de toda la retórica solidaria con los desfavorecidos que tienen los malos se esconde un ansia de poder sin límites. Todo lo referente al tamaño del estado o al nivel de capitalismo aplicable es materia sobre la que podemos opinar. Yo mismo soy un capitalista convencido, pero me parece excesivo el modelo de Rand, mas que nada porque la realidad se ha ocupado de desmentir sus afirmaciones, igual que se ha ocupado de desmentir las afirmaciones del socialismo. En el libro abundan los empresarios superheroes, aquellos que, según Adam Smith, con sus acciones individuales conseguirían el bien colectivo. Bien, es una idea muy bonita, pero no funciona. Siempre hace falta una ligera intervención estatal. Lo más pequeña posible, claro está.

El pensamiento económico de Rand se deriva al resto de los ámbitos de la vida humana. Si bien, como en el caso de Marx, la economía y la producción lo monopolizan todo. Cuando salimos de la economía me resulta imposible no estar de acuerdo con la autora. El libro es un canto a la libertad individual, la autonomía de la voluntad y el racionalismo frente a gobiernos, dioses y otra gentuza. Siempre, claro está, que esa libertad no choque con la libertad de los demás pues la máxima del libro es que no dedicar tu vida a nadie y hacer que nadie la dedique a ti.

miércoles

No en mi pueblo

Buenas noches, damas y caballeros.

Esto del almacén nuclear provoca curiosos instintos localistas. Los alcaldes de Yebra y Ascó (más bien: la respectivas corporaciones municipales) lo tienen claro y quieren el almacén. Es normal, considerando los problemas de financiación que tienen los municipios, que una lluvia de millones y puestos de trabajo sean más que atractivos.

Por otra parte, Barreda y Montilla no quieren el almacén. Aquí es donde está la actitud curiosa. Queremos el almacén, pero no en nuestras comunidades autónomas. Lo de siempre: puticlub sí, pero en el pueblo de enfrente. No entiendo el problema con el almacén. Porque una cosa está clara, si hay un accidente/incidente lo suficientemente grave como para ser peligroso el problema no va a ser de del pueblo, ni de la provincia, ni siquiera de la comunidad autónoma, será de medio país. Quiero decir, que si una de estas cosas tiene una fuga no será como un pedo en el viento, será una nube radiactiva y habremos de alquilar balcones para ver qué pasa. Por eso es sencillamente estúpida la idea de defender un almacén de residuos pero fuera de Cataluña o Castilla La Mancha. CiU también se opone a que sea en Ascó, lo mismo que ERC. Pero votaron afirmativamente en el Congreso de los Diputados sobre construir el almacén. ¿No será que una construcción de este tipo produciría un vínculo ineludible con el resto del territorio y quieren evitarlo? No se, no se.

En fin. Barreda va a recurrir la decisión de Yebra. Lo de Montilla no está claro. Se opone, pero no anuncia recursos por ahora. En cambio su vicepresidente, Carod-Rovira, si que anuncia el recurso de la Generalitat. ¿Un caso de bicefalia y aún no hemos empezado a llevar residuos radiactivos por allí?

Ahora llega el momento de mojarse. ¿Nuclear sí? ¿Nuclear no? Pues sí. El mayor problema que le veo actualmente a la energía nuclear es la gestión de residuos de alta intensidad, pues las centrales españolas están llenas. Ultimamente otros países los venden a Rusia para que lo entierren en Siberia, pero no será barato ni es solución de nada. En cuanto al cementerio de El Cabril, este solo es para residuos de baja y media intensidad. Un almacén centralizado para residuos de alta intensidad parece lo adecuado. Otros países como Francia y Holanda los tienen para ocuparse de sus desechos. Huelga decir que son los lugares más seguros del territorio.

Así que si vamos a tener un lugar donde almacenar residuos, ¿por qué no construir nucleares? Las actuales habrá que actualizarlas, no hay duda, porque varias están obsoletas, dan problemas, producen menos que las modernas y generan más desechos. Creo que deberíamos superar la paranoia anti-nuclear para dejar de apoyarnos en el carbón o el petroleo, fuentes de energía mucho más contaminantes actualmente. En cuanto al desarrollo de energías como la solar o la eólica... me parece necesario, pero siendo realistas, no van a ser efectivas hasta dentro de muchos años. Y el tiempo es un problema, ¿o es que vamos a estar diez o quince años soportando un encarecimiento exponencial del precio de la electricidad como el que se ha producido estos últimos tres años?

La moral de la muerte

Buenas noches, damas y caballeros.

En Matadero V, Kurt Vonnegut creaba una especie de alienígenas que se reía de lo ofendidos que se mostraban los humanos cuando los comparaban con máquinas. ¿A qué viene este apunte gafapastil? Pues a que muchos humanos son básicamente máquinas y no debieran ofenderse. Los obispos, por ejemplo. Puras máquinas, los tíos. Fabrican ateos (ateos por enfado, no por convicción), agnósticos (si es que esto significa realmente algo) y católicos progres (de esos que odian a la jerarquía pero les va el tema solidario y el new age encubierto del Nuevo Testamento).

En fin, los ateos respondones tenemos en nuestro altar laico a Mr Dawkins o al chungo entre los chungos Christopher Hitchens. Pero aunque admire a estos señores, debo reconocer que actúan de retroalimentadores con los católicos y con los creyentes en general. Creo que los obispos hacen más daño a la religión que los ateos militantes, sobre todo a la religión organizada. No tanto a la fe de cada uno, por supuesto.

Ejemplos de salidas de tono hay muchos. Veamos unos cuantos, con los tópicos, irreverencia, falta de respeto, herejía y prepotencia que tenemos los ateos:

- Un clásico, eso de que los niños van provocando. Esto ya es viejo, pero sigue molando. "Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y además, deseándolo, incluso si te descuidas te provocan". Evidentemente, los críos van por ahí poniendo cachondos a los curas descuidados. Ven un cura distraido y... ¡zas! Es evidente que el obispo sabe de lo que habla o no diría algo así. Esto es un poco como aquello de que la culpa es de los padres, que las visten como putas. De verdad, el tema de los curas abusando de menores me parece muy manido y no me gusta sacarlo, pero es que con cosas así no puedo evitarlo. Es el obispo, que si me descuido me provoca (enfado).

- Siguiendo con el anterior enlace, nuestro tinerfeño arremete (ejem) contra los homosexuales. Los considera enfermos y una lacra para la sociedad que acabaremos pagando a la larga. Es como esos psiquiatras viejarracos que sólo conocen las viejas definiciones de enfermedad o desviación. Actualícense, por favor, que si seguimos los manuales de enfermedades psiquiátricas de hace décadas todos estaríamos metidos entre rejas. Seguro que recordais ese capítulo de los Simpsons donde Homer es declarado enfermo mental por llevar una camisa rosa. Pues eso. Por cierto, las bases de la religión del obispo están tomadas de la filosofía platónica y de otros autores griegos clásicos, que eran todos bisexuales. Enfermos mentales, según él.

- Los efebófilos. El Vaticano afirma que los curas no son pedófilos, sino efebófilos. Como los griegos de antes, supongo. De todas formas, ¿esto es una disculpa? ¿Una explicación? Afirma también que son homosexuales atraidos por adolescentes. Luego la culpa es del mariconismo, claro está. Supongo que lo que intentan es quitarle hierro al asunto o disculpar a los abusadores, que han caído en la tentación. Esto se refería al caso de Irlanda, aquello de los abusos encubiertos por la jerarquía eclesiástica. Querían, claro está, que el asunto se ventilase en familia y que los juzgase la Justicia Divina o algo.

- Para el final he dejado a la novedad de hace unos días que es lo que ha motivado el post. Dentro de la ofensiva antiabortista, el arzobispo de Granada soltó una homilía espantosa. La gente se ha cabreado, pues contiene afirmaciones terribles. No lo son por políticamente incorrectas, sino por que revelan una esterilidad intelectual enorme y una carga moral peligrosa, una exaltación de la muerte, la moral que pone por encima el sufrimiento impuesto a la felicidad elegida, porque a pesar de toda la estúpida palabrería de la alegría de vivir lo que hay detrás es la obligación de bajar la cabeza y aceptar lo que te toca. Habla del perdón de Dios, pero eso significa que en la vida terrena, esa que tienes que vivir todos los días inmediatamente, no vas a tener ni un consuelo real, solo fantasías sobre un paraíso. ¿Que debes hacer para ir al paraíso? Obedecer y morir. No hay más. Obecede toda tu vida y luego muerete, entonces serás feliz. No soy un relativista, no creo que haya códigos morales paralelos y aceptables, lo que creo que es su moral es falsa, abyecta y peligrosa. No es, sencillamente.

- El arzobispo del que hablábamos dice en su homilía que los crímenes de las dictaduras del siglo XX son menos repugnantes que el aborto porque en el aborto se mata a débiles. Los judíos no eran débiles en los campos de concentración, los muertos en Gulags en la Unión Soviética no eran débiles, los campesinos masacrados en Camboya por los jemeres rojos tampoco lo eran, los niños kurdos gaseados por Saddam no eran débiles, las mujeres violadas en masa en la guerra de los Balcanes no eran débiles. Ninguna de las víctimas de estos crímenes legalizados por un estado criminal eran débiles ni los perpetradores cobardes, porque no practicaban abortos cuando su madre así lo quería. Creo que no hay más que añadir a las palabras de este infecto sujeto.

jueves

¡Incorrecto!

Buenas noches, damas y caballeros.

Habrá que hacer el primer post del año, me he dicho. Habrá que hablar de Avatar, me he dicho. Habrá que hablar de la nueva ley antitabaco, me he dicho. Habrá que hablar sobre la correción política, me he dicho. Qué mejor oportunidad para hacerlo todo junto que ésta preocupante noticia.
Organismo para que en las películas no salga gente fumando. Estoy sin palabras. Parece... un grupo chorra de Facebook. Apuesto que encuentro 100.000 personas que no quieren ver a Bogart con un pitillo en la boca, etcétera.

De Avatar se pueden decir muchas cosas. Podemos discutir el mensaje político, el argumento, los actores, la conveniencia del 3D como estrategia comercial o, ya puestos, si las extraterrestres estaban buenas o no. Pero... ¿discutir que si la Weaver debía salir fumando o no? ¡Por favor, que ya tenemos una edad!

El caso es que James Cameron ha entrado al trapo diciendo que si el personaje de Weaver fuma es por su mala educación. La escena era algo así: la científica sale de su avatar y suelta "gñef, ¿dónde están mis cigarrillos? Maleducada, en efecto. No dice ni hola, ni felicita a su colaboradores, ni nada, pide tabaco. ¡Qué vergüenza! La verdad es que me chocó un poco verla fumando en su momento, más que nada porque no se estila en este tipo de películas. Igual si era un poco maleducada, o desagradecida. Pensad que la atmósfera de la base es artificial, el óxígeno costará su dinero, incluso aunque la producción de aire sea hidropónica, como en Sunshine de Danny Boyle (entre otras).

En cualquier caso, lo que pone de manifiesto el asunto es la horda de vigilantes de lo políticamente correcto que hay en el mundo. No tendrán nada mejor que hacer. Pensad en los niños, nos dicen. Vale, pienso en los niños. Y pienso que proteger las mentes infantiles mediante censura es una aberración. Primero porque yo (y los que ya somos mayorcitos) tengo derecho a disfrutar del arte sin cortes o con argumentos reprimidos por hidalgos que ven ofensas hasta en los cereales del desayuno. Que los padres controlen lo que ven sus hijos, yo tengo mis propios filtros de contenido. Y segundo porque la simple idea de meter a los niños en burbujas de felicidad y limpieza acabará creando una generación de inadaptados para la vida social, donde las cosas malas están a la orden del día y no es fácil decir no todas las veces. Habrá que enseñarles a elegir qué es bueno y qué es malo y eso solo se consigue con información, no con censura. Habrá que exponerles los riesgos del tabaco y no prohibirles ver gente fumando, por ejemplo.

De verdad, con tanta correción los socialdemócratas están cayendo del lado de los conservadores. Las causas son distintas, pero el efecto censor es el mismo. No deberían permitírselo, los vínculos en los efectos es lo peor que les puede pasar a los espectros de pensamiento opuestos. Miren el nazismo y el comunismo.

Mientras tanto, seguiremos resistiendo los que disfrutamos de la incorreción cuando viene de la libre creación de un autor. Por suerte, eso nunca va a faltar. Para celebrarlo, os recomiendo las novelas de Andrej Sapkowski, autor que me ha reconciliado con la fantasía medieval con sus historias de brujos malhablados, humanos racistas, enanos ludópatas o elfos terroristas, donde las fiestas de los protagonistas suelen acabar con una borrachera y una visita al burdel.

miércoles

Política Agraria Comunitaria

Buenas noches, damas y caballeros.

Hoy me limito a reproducir las conclusiones de un trabajo colectivo sobre la política agraria comunitaria hecho por nosotros para la asignatura de Economía:

"La Política Agraria Comunitaria tiene más de medio siglo de historia, así que a día de hoy podemos hacer un balance sobre sus efectos a largo plazo, desde su creación en 1957.

Los objetivos originarios de la PAC eran incrementar la productividad, garantizar un nivel de vida equitativo a la población agrícola, estabilizar los mercados, garantizar la seguridad de los abastecimientos y asegurar al consumidor suministros a precios razonables. Ahora bien, ¿se han cumplido estos objetivos? Puede decirse que en cierto modo sí, lo cual no está reñido con las críticas que se le hagan a esta política.

Sin embargo, todos estos años han estado marcados por una cierta dinámica de ensayo y error a la hora de concretar las medidas de la PAC, dinámica que ha ido produciendo vaivenes en los mercados con épocas mejores y épocas peores. Ya en 2009 las instituciones comunitarias tienen claro qué funciona y qué no, por lo que el mayor problema actual es cómo enfrentarse a las sucesivas ampliaciones de la Unión Europea, tema pendiente desde la incorporación masiva de Estados en 2004.

Ahora bien, la mayor reflexión que deben hacer los organismos de la Unión ha de estar encaminada al sostenimiento en el tiempo de esta política. Son evidentes los beneficios de la intervención total del mercado agrícola, pero evidentes son también sus inconvenientes, como es claro el hecho de que será dificil mantener el nivel de ayudas a la agricultura con las ampliaciones de la Unión y la diversificación de los objetivos de las subvenciones.

Por otra parte, parece que no se plantea el objetivo de crear un mercado agrícola autónomo y competitivo al margen de los controles, restricciones y protección que le brindan las instituciones comunitarias. El problema de la PAC viene dado por el hecho de que su situación es artificial con respecto al resto del mundo. Inmersos como estamos en la globalización, no parece que la situación actual del mercado agrícola europeo le permita afrontar un futuro donde sus productos habrán de competir con la producción de otros mercados emergentes.

En lo referente a la aceptación de ésta política, debemos decir que es irregular. En España la Política Agraria Comunitaria ha sido objeto de críticas constantes por parte de intermediarios y los propios agricultores. De hecho, si atendemos a las manifestaciones y huelgas periódicas dentro del sector agrario en relación con los precios y los beneficios, da la sensación de que en realidad nadie gana dinero con la agricultura en nuestro país y que la PAC es un fracaso total que no consigue colmar las aspiraciones de los productores. Es dificil determinar hasta qué punto el malestar se corresponde con la situación real del campo, pero da una impresión muy negativa del impacto de esta política comunitaria.

Otra cuestión son las conclusiones que podemos sacar del impacto de la PAC en el exterior. Los países menos desarrollados están en contra de los efectos perniciosos de esta política sobre su agricultura. Básicamente, acusan a la Unión Europea de ventajismo al poder permitirse producir más y más barato mediante subvenciones, aunque de hecho el dinero dado sobre el nivel de producción fue prohibido en su momento por la OMC. Pensamos que la acusación más fundada que puede hacerse es el proteccionismo europeo respecto a la producción interna, provocando que países con economías basadas en la agricultura no puedan introducir sus productos en la Unión fácilmente.

En lo relativo a la PAC en Andalucía, tenemos que comentar que una vez aprobada la nueva PAC, no existe marcha atrás y el agro andaluz (agricultores, cooperativas, industrias agroalimentarias y las distintas administraciones) tiene que adaptarse al nuevo entorno y empezar a profundizar sobre las líneas marcadas por la reforma, al igual que se hizo en 1986 cuando nos integramos en la CE. La experiencia acumulada por la agricultura andaluza en éstos últimos años de integración, será un factor decisivo para que los posibles efectos negativos de la reforma se reduzcan al mínimo. La agricultura andaluza debe tender a incrementar su transformación para vender productos más elaborados y con mayor valor añadido. La modernización y competitividad hará posible que esta agricultura andaluza siga su camino.

Finalmente, debemos decir que aun habiendo cumplido esos objetivos de estabilidad, equidad, suministros garantizados o productividad, la Unión Europea tiene que reflexionar sobre si podrá sostener a partir de ahora lo que ha venido haciendo durante estos 50 años. Y, por supuesto, sobre si con el creciente proceso de globalización podrá seguir protegiendo el mercado común europeo frente a los mercados emergentes con los que mantendrá una fuerte competencia en un futuro inmediato."


lunes

Más golpes

Buenas noches, damas y caballeros.

A Berlusconi le parten la cara. La cosa es como de sainete, a pesar de que, por definición, una agresión no es como para tomársela a chiste. Para empeza, está la sincronización entre declaraciones y el posterior porrazo (similar a lo de Hermann Tertsch). Berlusconi dijo el otro día "todos se preguntan: dónde hay uno fuerte y duro, con las pelotas como Silvio Berlusconi?". Después, llega un pirado y le tira un objeto contudente tras un mitin. Igual era la respuesta a la pregunta.

El agresor era un cuarentón que lleva diez años en tratamiento psiquiátrico y el objeto contundente una reproducción de la catedral de Milán. Igual que cuando el fallido zapatazo a Bush, el diagnóstico general es que esto era cuestión de tiempo, que le han dado lo suyo. Por lo visto la gente considera la violencia una forma de interpelación válida en política.

Por lo demás, Berlusconi es un señor fascinante. Putero, corrupto, bocazas, machista, racista o filo-fascista son unos cuantos adjetivos que podemos añadirle sin calumniar, refugiándonos en la
exceptio veritatis. ¡Es como si Torrente fuera el presidente de España! Pero aún así, gana las elecciones. Vamos, es que me resulta dificil creer que alguien como él pueda llegar a presidir un país serio. Antonio Di Pietro ha señalado al propio primer ministro como culpable de la agresión, por el clima que crea en el país dada su forma de gobernar. De todas formas, el agresor era un pirado y habrá que determinar si lo hizo por política o, simplemente, porque le apetecía que en Facebook se creasen decenas de páginas admirándolo.

Para terminar, un pequeño inciso autobiográfico. Hace años, a un conocido le pegaron unos cuantos puñetazos. Por gilipollas. En serio, esa fue la causa. Pensé que era normal, algo lógico. No me gusta que le peguen a nadie, es primitivo y poco apropiado a estas alturas de la historia. No lo justifico, pero lo comprendo.